Tengo la espalda sembrada de cicatrices de escamas invisibles que nunca se van. Huellas de todas las mareas de todos los océanos de todos los mundos de todos mis mundos que pueblas tú, -nadie más que tú- marcando mis venas. Imagen
A veces, cuando dejo de soñar y pienso en silencio, un silencio agudo y profundo, siento como si la esperanza y la espera echasen a correr por yo no sé qué tierras nunca vistas, de un pasado que no se va. Imagen