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Supongo

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Supongo que lo único que ha quedado, a pesar de todo, es que después de tantos años sigas sin tener ni idea de lo que estoy hablando. No, tú no sabes. Imagen

Mi niña

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A mi niña guapa. Por dejarse criar por mi. Cinco años. Y los que vendrán de pena con pena, de hilo que no se rompe, de golpe con golpe, de pertenecer al círculo. Sigue ignorando los kilómetros. Mi gotita de agua me copia, me recuerda, no me deja. Mi niña. La única y más lejana.

No puedo dormir

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Fue indescriptible lo que sentí al tumbarme en mi cama la primera noche. Sola. Sobre la espalda, con la pierna izquierda ligeramente arqueada y la mano derecha sobre la tripa, donde no hacía ni un día solía estar la tuya. Y quedarme así. Quieta. Como esperando a que en cualquier momento abrieses la puerta y te metieses en la cama conmigo para pelearnos por ver quién le pone la pierna encima al otro antes de dormir. El vacío es desolador. Desesperante . Asfixiante. Absurdo. Yo pensaba que dormir era una mierda. Mentira. Dormir sola es una mierda. Imagen

A veces todas las cosas son importantes.

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A veces todas las cosas son importantes. Ahora lo entiendo. Aquí sentada. Sin un techo fijo ni una cama a la que acostumbrarme. Todavía duele el desarraigo. Es importante discutir sin gritar, sin portazos. Es importante hacer el amor a gritos. Sí. A veces todas las cosas son importantes. Ahora lo entiendo. Ahora entiendo el día que se ha marchado. El penúltimo de todos ellos. Llegar, vivir, volver. No tengo por qué volver. A veces todas las cosas son importantes. Todas son importantes. Y digo yo, ¿qué misterio tendrá el futuro cuando entre llegar y volver es la vida lo que se sucede?

A veces (Antipoesía)

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Pero no sé. A veces sucede. Me vuelvo inaccesible, desconocida. Me vuelvo silencio y marea revuelta cuyas olas destrozan tu orilla. Imagen

Agua

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Me miras. Y con cada latido de tu pecho me susurras al oído. La noche nos cobija y obliga al alma a querer. Y te quiero. Perfección. Ojos color vacío, un vacío tan hermoso que invita a perderse en el. Y me pierdo. Como si de condenados se tratase, dejamos que las ganas se nos escapen a dentelladas; en la boca, en el pecho, en los muslos. El calor del infierno corre debajo de mi pecho hasta debajo de tu cintura, donde descubre ese secreto que sólo las diosas conocen. Y la piel se nos rompe. Infinita ambición por meterse en el cuerpo del otro, perseguimos la vida que se nos va a gemidos. Y tus ojos. Y mi pelo. Y la Luna. Y gritos. Y tus brazos. Y nosotros Y Dios y... amor. Amor de verdad. Del que explota dentro. Del que ninguno puede retener. Vivos por fin, nadando juntos en un mar ahora en calma. Océano hecho hogar. Me miras. Y te quiero. Alguien debería escribir sobre esto alguna vez. Imagen

Señorita (Antipoesía)

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Señorita Rodríguez. Señora de nadie aún. Quién sabe. Sin camino. Con su destino marcado por un temblor. Señorita Rodríguez. Enamorada de un pez. Enganchada a la esperanza como a la sonrisa que no consuela. Señora de nadie. Sin ojos. Sin dulzura. Sin comprensión. Sin piedad. Sin pasado. Señorita sin planes, sin abuela. Señorita Rodríguez.