Sueño nº4
De pueblo conocido y despreciado por culpa del tiempo y sus gentes. De hotel conocido, atemporal, mal situado. Y él Eso. Ya no sé. No sé como seguir. De una errata propia de Morfeo, de esas que te joden el dia y te hacen replantearte lo que condenaste a olvidar. Duele en el estómago. Eso. O él. Sigo sin saber. Y un problema que surge de la irracionalidad del sopor. Yo. La que dió aquel portazo y ahuyentó su nombre como si de maldición se tratara, soy quien allí, en el subconsciente más ansioso y desconcertante, se parte la cara por él, o eso, o yo qué sé. Y abre la boca y le abre la boca y no le dice otra cosa que en vigilia no le diría y él o eso le responde algo que despierto quizá no haría. Y se asusta.