Vida De Alquiler


No encuentro un lugar al que poder llamar "hogar". Aún no he permanecido en ningún sitio el tiempo suficiente como para hacerlo.
Y me disculpo una vez más. De verdad, lo siento, pero no te quiero. Aunque realmente no me sienta culpable.
Siempre he pensado que me encantaría ser capaz de vivir lejos del mar y sus mareas caprichosas, viajar sola por el mundo y vivir de una manera más simple.
Ahora no tengo ni idea de lo que ha sido de ese pensamiento, ya no tengo objetivos ni nada que parezca atarme a ninguna parte.
Mi vida es de alquiler, porque nunca he aprendido a comprar una. Y es verdad que no me merezco más de lo que tengo, porque nada de lo que tengo es verdaderamente mio

Emily.


Me llamó al móvil. Aún sabiendo que estaba en casa.

- ¿Si?
- ¿Puedes venir un momento? Necesito que me ayudes con una cosa.
- ...
- Por faaaaa...

Siempre hace lo mismo. Como cuando era pequeña, que se le antojó un enorme caballo de madera en aquella juguetería. Abría sus enormes ojos marrones, hacía un pequeño puchero y lo decía suavemente "por faaaa..." Sabía que no podría decirle que no.

Prácticamente le respondí con un gruñido. Dejé de nandear y me dirigí a su casa, que por suerte o por desgracia estaba a medio minuto de la mía. Es lo que tiene vivir casi puerta con puerta con tu familia.

Subí las escaleras de dos en dos. La puerta estaba abierta y la casa casi a oscuras, pero podía distinguir sus zapatillas de deporte desperdigadas por el pasillo. Otra costumbre que no perdía.

- Cierra anda -: me dijo desde su cuarto.

Saltando entre zapatillas de deporte y juguetes de su hermana pequeña, llegué a su cuarto:

- ¿Qué pasa enana?
- Vaya rollo, tía.

Eso de "tía" era más coloquial que otra cosa. Siempre me ha llamado por mi nombre. La familia no entiende ni de distancias, ni de edades. Parece que los nueve años de diferencia no eran suficientes para recurrir a la familiaridad.

Estaba sentada en su escritorio, o algo parecido. La mesa estaba poblada de folios en blanco, papeles arrugados, bolígrafos, lápices, el chupete de su hermana...hasta una taza de colacao a medio acabar:

- No sé que hacer -: susurró mientras apoyaba su cabeza sobre la mano derecha, mientras golpeaba el canto de la mesa con un lápiz :- Esto es un rollo!
- A veeer...¿Qué es esto?

Resignada me dejó un formulario con lo que parecía ser una lista. Me senté en su cama y lo ojeé. Rápidamente lo reconocí:

- ¿La lista de asignaturas optativas de primer año?
- Sí, y es una basura. Elena y Víctor ya saben lo que elegir y yo aún no he decidido nada. ¡Me va a reventar la cabeza!

Reí a carcajadas. Y eso la enrabietó:

- ¡Joder! ¡Pero no te rías! Dime, ¿qué elijo?
- Eso tienes que pensarlo tú Emi...
- ¡Pero es que no sé! Mami me dice lo mismo que tú, pero es que...

Y empezó a morderse las uñas, señal inequívoca de uno de sus ataques de inseguridad:

- Vamos a ver...: cogí una silla y m senté a su lado: - ¿Para cuándo tienes que tener decidido esto?
- Pueeees...para principios de septiembre.
- ¿Para principios de septiembre? Tía, ¿que prisa tienes?
- Es que Elena...
- Elena que haga lo que le de la gana. No hay prisa, hay muchas asignaturas y tienes tiempo para elegirlas, no te rayes.
- ¿Y si me equivoco?
- Pues rectificas. No pasa nada por equivocarse. Yo también me equivoqué al elegir y no pasó nada.
- ¿No?
- Qué va. Te cambias de clase y en paz. Soluciones siempre hay para todo, lo que tienes que hacer es pensar bien lo que hacer antes de lanzarte, y si aún así te caes, pues te levantas y en paz.

Me miraba con atención, con esos ojos enormes bien abiertos, aprendiendo de mi. Quizá no soy un gran ejemplo a seguir, pero era ella quien me necesitaba, y por ella puedo ser hasta mejor persona.

- Anda, deja eso por ahí y vamos a mi casa, que la abuela ha hecho una porquería de esas que te gustan a ti.

Sonriendo se levantó y prácticamente echó a correr hacia la puerta. Su único objetivo era comer el pastel de su abuela aún caliente. Toda preocupación se había esfumado. Ojalá fuera siempre tan fácil dejar de temer o de tener dudas, y que las preocupaciones se fueran con un trozo de pastel.
Es la magia olvidada de tener once años.

Egofobia. [?]


Me piso las ojeras cuando ando.
O me tambaleo.
No sé despegar los ojos del suelo,
y cuando lo hago, están tan vacíos que no dicen nada.
Siempre tengo el ceño fruncido.
No sé hablar en público.
A veces ni siquiera se hablar.
Mis manos no saben estarse quietas.
Tengo demasiado carácter.
Demasiado mal genio.
No me gustan los cambios.
Mis extremos se odian.
No soporto la luz del Sol en la cara.
Ni el viento cuando llueve.
Las botellas vacías a mi alrededor se multiplican.
Me muevo demasiado al dormir.
Si duermo.
No se decir te quiero.
No soy cariñosa.
El amor me ignora,
y es mutuo.
Pierdo el interés fácilmente.
Tengo más vicios que virtudes.
No tengo objetivos.
No se que hacer con mi vida.
No me gusta el pescado.
Ni el color salmón.
Ni los tacones de aguja.
Ni el azúcar en el café.
No cruzo las piernas al sentarme.
No soy un ejemplo a seguir,
ni una buena influencia.
No soy sociable.
No me gustan las personas...



Hasta que apareces tú.
Y con mirarme me arrancas una sonrisa.
Sale el Sol, el mundo gira...

Por ella, para ti.


La rutina no sabía lo que le esperaba hasta ese momento.
El mismo paseo de todas las noches, el mismo andar dubitativo y cansado, hasta el mismo recuerdo de un momento no vivido que te acercaba, como siempre. La brisa fresca que huía desde la costa apenas alcanzaba a mover mi pelo. Hasta que esa luz me despertó el alma.
Era justo como Neruda la describía:

"Casi fuera del cielo ancla entre dos montañas
la mitad de la luna.
Girante, errante noche, la cavadora de ojos.
A ver cuántas estrellas trizadas en la charca"


No sé si el alcohol la hacía aún más bella, pero su magnetismo era tal que mis pies dejaron de moverse. Un suspiro enrabietado maldijo la ausencia de mi cámara, y confié en que mi memoria me permitiese recuperar este momento alguna vez.
Casi con cobardía la miré a la cara.
Dejé que me desnudara, no era capaz de decirle que no. La calidez de su presencia se me colaba por la piel. Intenté acercarme, pero el infinito es un camino demasiado largo y la cerveza me encadenaba al firme.
Intimidada al fin por su mirada, me senté al borde de la acera, y como un espasmo te recordé. "Le gustará", pensé, y con palabras no dichas te llamé. Con una sonrisa esperé tu respuesta, siendo ella la única testigo de una cercanía que no entiende de kilómetros.

Por tu respuesta he llegado hasta aquí, como tantas otras veces. Lamento que no estuvieses aquí, o estar yo allí para decirte "ey, mírala", pero consuela el saber que ella también te observa, como a mí.

No hubiera sido lo mismo sin tí.

Yo Prometo.


"Pero tú, escuálido, pregunta de humo, espiga.
Eras quien iba formando el viento con hojarasca seca.
Detrás de los vasos vacíos, blanca espuma de cebada..."


Poema nº 11. Pablo Neruda
Anti-Poema nº11. I.R.S.



Ayúdame a empezar de nuevo.
Despiértame por las mañanas. Enrédate en mi pelo. Búscame entre la gente. Nada en mi océano. Abre mis puertas. Cámbiame la vida. Complícate con mi simpleza. Tiembla con mis manos. Observa a través de mi objetivo. Memoriza mis andares. Respira mi aliento. Pide otra cerveza y échame de menos.
Pero no me asustes. No levantes la voz si no es para oirte. No me ames. No te duelas, que me duelo. No te arrastres. No me obligues a ir a buscarte. No bajes de la nube. No recuerdes lo que se olvida. No olvides lo que tienes que recordar, y recuérdame siempre.
Golpéame si lo merezco. Évadete con mis labios. Jódete si te olvido. Olvídame si me marcho. Sonríeme mientras duermo. Abrázame si huyo. Contrólame sin atarme. Bébeme a morro. Fúmate mi alma. Llórame con tus lágrimas y sécame al viento.

Born Like This.


Born like this,
into this.
As the chalk faces smile,
as Mrs. Death laughs,
as the elevators break,
as political landscapes dissolve,
as the supermarket bag boy holds a college degree,
as the oily fish spit out their oily prey,
as the sun is masked.

We are
born like this,
into this.
Into these carefully mad wars,
into the sight of broken factory windows of emptiness,
into bars where people no longer speak to each other,
into fist fights that end as shootings and knifings.

Born into this,
into hospitals which are so expensive that it's cheaper to die,
into lawyers who charge so much it's cheaper to plead guilty,
into a country where the jails are full and the madhouses closed,
into a place where the masses elevate fools into rich heroes.

Born into this,
walking and living through this.
Dying because of this,
muted because of this,
castrated,
debauched,
disinherited,
because of this.
Fooled by this,
used by this,
pissed on by this,
made crazy and sick by this,
made violent,
made inhuman
by this.

The heart is blackened,
the fingers reach for the throat,
the gun,
the knife,
the bomb,
The fingers reach toward an unresponsive god.
The fingers reach for the bottle,
the pill,
the powder.

We are born into this sorrowful deadliness,
we are born into a government 60 years in debt.
That soon will be unable to even pay the interest on that debt
and the banks will burn.
Money will be useless,
there will be open and unpunished murder in the streets,
it will be guns and roving mobs,
land will be useless,
food will become a diminishing return,
nuclear power will be taken over by the many
explosions will continually shake the earth
radiated robot men will stalk each other
the rich and the chosen will watch from space platforms
Dante's Inferno will be made to look like a children's playground.

The sun will not be seen and it will always be night.
Trees will die,
all vegetation will die,
radiated men will eat the flesh of radiated men,
the sea will be poisoned,
the lakes and rivers will vanish,
rain will be the new gold.

The rotting bodies of men and animals will stink in the dark wind,
the last few survivors will be overtaken by new and hideous diseases...
and the space platforms will be destroyed by attrition,
the petering out of supplies,
the natural effect of general decay.

And there will be the most beautiful silence never heard,
born out of that.

The sun still hidden there,
awaiting the next chapter.






Charles Bukowski.

Deseos De Momentos Posibles.


Me encantaría comprobar cómo sería salir a la calle
con el único pensamiento de hacer nada.
Y ser de esas que sin conocerte te saludan, y que te hacen sentir especial,
porque yo también lo sería, y me encantaría.

Me encantaría compartir mi tiempo, y a veces mi vida
con los que el olvido no eligió llevarse.
Y que no haga falta otra compañía que la presencia de sus ojos,
porque los míos también estarían, y me encantaría.

Me encantaría no necesitar mi cámara para recordar los momentos
que el alcohol destierra.
Y que fueran vuestras voces las que me recordaran día a día que seguimos aquí,
porque yo también seguiría, y me encantaría.

Me encantaría diferenciar el desorden de la improvisación
que salpica mi perspectiva.
Y que fueran vuestras carcajadas las que guiaran mis pasos,
porque yo también reiría, y me encantaría.

Me encantaría enseñarte lo comunes que son mis ojos ante los del resto
porque ya conoces la diferencia, incluso sin verlos.
Y que tus manos dejasen de temblar al encontrarse con las mías,
porque las mías también dejarían de hacerlo, y me encantaría.

Me encantaría observarte desde detrás de un objetivo
sin que supieras que lo hago.
Y ser capaz de crear "eso" que no te obliga a girar la cabeza y esconderte,
porque yo no me escondería, y me encantaría.

Me encantaría ser capaz de salir del caos
para conseguir sacarte.
Y que caminar sobre pasos mal andados forme parte de un plan de escape,
porque yo también escaparía, y me encantaría

Me encantaría compartir contigo el cielo de mis vidas
tanto en las pasadas como en las futuras.
Y darte los buenos días cada noche con un beso en los labios,
porque sé que tú también lo harías, y me encantaría.

Me encantaría aprender a cruzar palabras
no leídas contigo
Y que sigas siendo capaz de verme a través de las paredes del océano,
porque yo también te vería, y me encantaría.

Me encantaría superar la barrera de lo desconocido
que parece nublarme a veces.
Y que tus ojos sigan obligándome a abrazarte,
porque tú también me abrazarías, y me encantaría.

Me encanta la fluidez que sentiros tan cerca
da a mis palabras.
Y me encanta no tener la necesidad de volver para confirmar lo escrito,
porque se que vosotros no lo haríais.
Vivir por vosotros, me encantaría.

Al Olvido.


El ser humano, al olvido.
Aprendamos a diferenciar a las personas de entre tanta gente, y atemos bloques de cemento a los tobillos de estos últimos. La profundidad del rio hará el resto.
Mi día a día, lo monótono, al olvido.
Los despertadores, los objetivos, la compañía de extraños, todo se aparcará hasta que la cordura de nuevo aviso.
Mis amigos, mi gente, al olvido.
Me sobran recuerdos, rencor y ganas de dejaros atrás. Me sobran emes, jotas, aes y el resto de letras que forman nombres que me niego a seguir recordando.
Mi respeto, vuestro cariño, al olvido.
Y que quede todo enterrado bajo una espesa capa de tiempo. Que vosotros seáis otros más que han salido tal y como entraron, y que yo siga aquí para apreciar el sonido de vuestros pasos al alejarse.
Las decepciones, mis abrazos, al olvido.

Does It Hurt?


Bendita tu ignorancia, y bendita esa venda autoimpuesta que te mantiene lejos de lo despreciable que eres.
He contado hasta tres tantas veces como me pidió la paciencia, mientras perdías el tiempo en escupir hacia arriba, y ya es tarde para esconderse.
¿Te sientes observado? Perfecto. Contigo siempre fue fácil utilizar la cámara como arma.
Simplemente reza para que mi objetivo tenga la piedad que yo ya no tengo, y que los macros no destrocen la mierda de reflejo que te has construido a base de mentiras y medias sonrisas. Nadie es invisible bajo la luz y la plata.
Sigue llenando tu tejado de piedras, pronto llegará el momento en el que ceda sobre tu soberbia, y yo estaré allí para conservar ese momento eternamente.
Que comience el espectáculo...

Muere Lentamente.


"Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.

Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las "íes" a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.

Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.

Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo.

Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.

Muere lentamente, quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.

Muere lentamente, quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no preguntando de un asunto que desconoce o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.

Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.

Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad."




Pablo Neruda.

Cicatriz.


Bla bla bla...
No soy más que un montón de palabras absurdas que te dedicas a triturar con la alevosía que dan los recuerdos.
Lengua de papel mojado que se deshace ante frialdad de tus ojos. Nada se perdona, nada se olvida.
Para cuando logre salir de aquí no habrá nada por lo que quedarse.
No puedo hacerme oir si me tapas la boca con indiferencia, y mis actos no consiguen demostrar lo que deberían.
¿Qué hacemos?
Porque las ganas se me acaban, y la razón queda ya muy lejos.

Serial Experiments Lain.









- Hoy tengo un cuerpo, lo sé. Pero... ¿es este el mundo real?
- En efecto, Lain. Pero no es necesario que estes en el mundo real.

 
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